La separación matrimonial es una opción para aquellas parejas que desean poner fin a su convivencia, pero no quieren disolver definitivamente su matrimonio. Aunque muchas veces se confunde con el divorcio, ambas tienen consecuencias legales diferentes que conviene conocer antes de tomar una decisión.

En definitiva, la separación matrimonial supone que aún sigues casado aunque no haya convivencia, mientras que con el divorcio el matrimonio se ha extinguido.

Conocer cómo funciona la separación matrimonial en España es algo fundamental para afrontar este proceso con mayor tranquilidad y evitar problemas legales en el futuro.

¿Qué es la separación matrimonial?

La separación matrimonial en España permite que dos personas casadas dejen de convivir sin poner fin legalmente al matrimonio. De esta forma, los cónyuges pueden coordinar separadamente sus vidas y como continúan casados no pueden contraer matrimonio con otra persona.

El matrimonio continúa, pero se suspenden sus “obligaciones” de convivencia, asistencia mutua, el régimen económico se extingue, se ha de resolver como organizar la custodia y obligaciones para con los hijos, etc.

Los artículos 81 a 84 del Código Civil permiten establecer medidas sobre los hijos, la vivienda familiar y determinadas obligaciones económicas.

Definición legal y efectos sobre el vínculo matrimonial

La separación legal del matrimonio no rompe el vínculo matrimonial, por lo que ambos cónyuges siguen casados y no pueden contraer matrimonio con otra persona.

Sin embargo, si deciden reconciliarse, podrán restablecer su situación matrimonial mediante los trámites legales correspondientes, sin necesidad de volver a casarse.

Antiguamente en España, no te podías divorciar si previamente no existía una separación previa, sin embargo, en la actualidad eso ya no es necesario y se puede acudir directamente al divorcio.

Diferencias entre separación matrimonial y divorcio

La principal diferencia entre separación matrimonial y divorcio es que la separación mantiene el matrimonio, mientras que el divorcio lo disuelve definitivamente.

La diferencia de nuevo entre separación matrimonial y divorcio aparece cuando existe una reconciliación. Los cónyuges separados pueden restablecer su situación matrimonial. Sin embargo, después de divorciarse tendrían que contraer matrimonio nuevamente.

Lo cierto es que en el resto de cuestiones prácticas relativas al matrimonio como el domicilio familiar, la convivencia, los hijos, los bienes gananciales, las obligaciones de sustento económico, etc. desaparecen por lo que en ese sentido ambas figuras tienen los mismos efectos, con la única pero gran diferencia de seguir o no casado.

Diferencias entre separación matrimonial y separación de hecho

Aunque suelen confundirse, la separación legal y la separación de hecho no tienen exactamente los mismos efectos. Es decir, hay una cesación de convivencia pero no se acude al juzgado (o notaría) para formalizar como se va a regular el resto de cuestiones familiares y económicas que les unen.

La separación de hecho se produce cuando una pareja deja de convivir sin formalizarlo legalmente. Sin embargo, cuestiones como la custodia de los hijos, las pensiones o la vivienda pueden quedar sin regular. Por eso, conocer los requisitos separación matrimonial ayuda a evitar conflictos y aporta mayor seguridad jurídica.

La separación legal, sin embargo, sí regula todos los efectos de la “suspensión” del matrimonio y así ambos cónyuges tendrán claro cómo se regularan sus relaciones a partir de ese momento.

Requisitos para solicitar la separación matrimonial en EspañaSeparación matrimonial (1)

Actualmente, los requisitos separación matrimonial son relativamente sencillos. La legislación española no exige demostrar que uno de los cónyuges ha cometido una falta ni explicar los motivos que han provocado la ruptura.

Cualquiera de los cónyuges puede solicitarla, aunque el otro no esté de acuerdo. Además, es posible tramitar una separación matrimonial sin divorcio cuando se desea poner fin a la convivencia manteniendo el vínculo matrimonial.

En definitiva, si una persona simplemente no quiere continuar con la convivencia matrimonial, puede acudir al juzgado y solicitar la separación matrimonial sin necesidad de que dé más explicaciones o demuestre nada.

Plazo mínimo desde la celebración del matrimonio

Como regla general, deben transcurrir tres meses desde la celebración del matrimonio para solicitar la separación. El Código Civil contempla excepciones cuando existen situaciones de riesgo para la vida, la integridad física, la libertad u otros derechos protegidos legalmente.

En estos casos, no será necesario esperar el plazo establecido.

Pero salvo esas excepciones, una vez pasados los tres meses desde la boda, cualquiera de los dos puede pedir la separación matrimonial.

Desde nuestro despacho, como abogados de familia en Madrid, podemos asesorarte sobre las medidas legales disponibles y ayudarte a encontrar la solución más adecuada a tu situación.

Separación de mutuo acuerdo y separación contenciosa

La separación puede realizarse de mutuo acuerdo o mediante un procedimiento contencioso. La principal diferencia está en si los cónyuges consiguen ponerse de acuerdo sobre las consecuencias de la ruptura.

Si ambos están de acuerdo, pueden presentar un convenio que regule la situación de los hijos, la vivienda y las obligaciones económicas. En caso contrario, será el juez quien decida sobre estas cuestiones.

El convenio regulador, que así se llama, es como un contrato entre los dos cónyuges en los que se pactan los efectos de dicha separación matrimonial, por ejemplo, quien continua viviendo en la residencia familiar, quien tiene la custodia los hijos, qué pensiones de acuerdan pagar, como se reparten los bienes gananciales o comunes, etc.

Es un acuerdo que determina todos los efectos de la separación.

Efectos de la separación matrimonial

La separación no consiste únicamente en dejar de compartir una vivienda. También implica reorganizar determinadas responsabilidades familiares y económicas que hasta ese momento coordinaban de manera conjunta los cónyuges.

Sus principales efectos afectan a la convivencia, los hijos, el patrimonio y los derechos hereditarios.

Efectos sobre la convivencia y el domicilio familiar

La separación legal del matrimonio suspende la obligación de convivencia. A partir de entonces, cada uno puede vivir donde prefiera.

Sin embargo, esto no significa que cualquiera de los cónyuges pueda decidir quién permanece en el domicilio familiar.

Cuando existe acuerdo, ambos pueden establecer las condiciones de uso de la vivienda familiar. En caso contrario, corresponderá el juez quién tome una decisión teniendo en cuenta las circunstancias familiares y sobretodo el interés de los hijos menores (si existen) o quien es el más necesitado de protección.

Efectos sobre los hijos: custodia, visitas y pensión alimenticia

Cuando existen hijos, su bienestar es una prioridad durante todo el procedimiento. La separación de los padres no elimina sus responsabilidades como progenitores, aunque sí modifica la manera de organizar la vida familiar.

Será necesario acordar la custodia, las visitas y la pensión alimenticia, teniendo siempre en cuenta el bienestar de los hijos. La pensión deberá ajustarse a sus necesidades de los hijos y a los ingresos de los progenitores.

De común acuerdo es todo más sencillo, pues son los propios progenitores quienes deciden qué es lo mejor para los hijos. Sin embargo, en la separación contenciosa, es el juez quien toma todas las decisiones, debiendo acatar ambos progenitores dichas decisiones.

Efectos sobre el patrimonio: liquidación del régimen económico matrimonial

Una de las dudas más habituales sobre los bienes gananciales en la separación es qué ocurre con el patrimonio adquirido durante el matrimonio. Esto dependerá del régimen económico matrimonial de los cónyuges.

Cuando existe una sociedad de gananciales, la separación legal provoca su disolución, pero los bienes no se reparten automáticamente. Por eso, para repartir los bienes gananciales tras la separación, será necesario liquidar la sociedad y determinar cómo distribuir el patrimonio común, como se reparten esos bienes comunes.

Si no existe sociedad de gananciales, no es necesario dicho reparto pues en el régimen de separación de bienes cada uno es dueño de su propio patrimonio, no hay bienes gananciales, y los bienes comunes lo son en copropiedad, que se repartirán como se haría con cualquier otro copropietario que no es cónyuge.

Efectos sobre las herencias y sucesiones

La separación también afecta a las herencias, algo que muchas parejas desconocen. El cónyuge separado, legalmente o de hecho, pierde sus derechos hereditarios como legitimario, incluso cuando no existe testamento.

No obstante, si se ha otorgado testamento, será necesario analizar su contenido. Pues puede que el testamento beneficie al cónyuge separado incluso después de la separación matrimonial. Por este motivo, resulta recomendable revisar las disposiciones testamentarias después de una separación y si es preciso, modificar el testamento.

¿Cómo se tramita la separación matrimonial en España?

El procedimiento dependerá principalmente de si existe acuerdo entre los cónyuges y de sus circunstancias familiares. En determinados casos, podrá formalizarse ante notario, mientras que en otros será necesario acudir a la vía judicial.

Separación notarial: requisitos y procedimiento

La separación notarial permite formalizar la ruptura sin iniciar un procedimiento judicial, siempre que se cumplan los requisitos del artículo 82 del Código Civil.

Para separarse ante notario, ambos cónyuges deben estar de acuerdo, llevar al menos tres meses casados y no tener hijos menores no emancipados ni hijos en determinadas situaciones de apoyo judicial. Además, deberán acudir personalmente, acompañados de un abogado, y presentar un convenio regulador.

Se firma una escritura de divorcio notarial en la que se incluye el convenio regulador y no es necesario acudir a los Tribunales.

Separación judicial: fases del procedimiento contencioso

Cuando no existe acuerdo, generalmente será necesario intentar una negociación previa, por ejemplo, mediante un burofax, con el fin de alcanzar una solución amistosa y cumplir con los requisitos de los Medios Adecuados de Solución de Controversias.

Si no se alcanza una solución, podrá presentarse una demanda judicial. La otra parte podrá contestar y, el juzgado los citará para juicio. En el juicio acudirán ambos cónyuges y se practicarán las pruebas necesarias para que el juez pueda tomar una decisión.

Si hubiera menores, es preceptivo que asista también el Ministerio Fiscal que es quien defiende sus intereses.

Finalmente, el juez dictará sentencia y establecerá las medidas correspondientes.

También podrán solicitarse medidas provisionales sobre la vivienda o los hijos, en caso de que sea necesaria una decisión urgente antes del juicio.

Documentación necesaria para iniciar la separación

Habitualmente, se necesitará el certificado de matrimonio, los certificados de nacimiento de los hijos, certificado de empadronamiento y la documentación acreditativa de la situación económica de las partes, como justificantes de ingresos, declaraciones tributarias e información sobre los bienes y deudas familiares. La documentación concreta dependerá de las circunstancias de cada familia.

Cuando la separación sea de mutuo acuerdo, deberá prepararse un convenio regulador, como hemos dicho anteriormente.

¿Puede convertirse la separación en divorcio?

La separación matrimonial sin divorcio permite que los cónyuges soliciten posteriormente el divorcio, sin necesidad de justificar su decisión ni cumplir un nuevo plazo de espera.

Además, podrán mantener las medidas acordadas durante la separación o modificarlas si las circunstancias han cambiado.

Por otra parte, si deciden reconciliarse antes del divorcio, podrán formalizarlo legalmente sin necesidad de volver a casarse.

Abogados especialistas en separación matrimonial en Madrid

Una separación matrimonial puede generar dudas y preocupaciones, especialmente cuando hay hijos o bienes en común. Por eso, hay que contar con asesoramiento jurídico desde el principio ayuda a afrontar el proceso con mayor tranquilidad.

Nuestro despacho está especializado en derecho de familia. Como abogados de familia en Madrid, te ayudamos a resolver cuestiones relacionadas con la custodia, las pensiones, la vivienda y el patrimonio, buscando siempre soluciones adaptadas a tu situación.

Preguntas frecuentes sobre Separación matrimonial

¿Cuánto tiempo hay que llevar casado para pedir la separación matrimonial?

Es necesario que hayan transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio. Solo se puede solicitar antes si existe riesgo para la vida, la integridad física o la libertad de alguno de los cónyuges.

¿Es obligatorio ir al juzgado para separarse?

No siempre. Si ambos cónyuges están de acuerdo, no tienen hijos menores y llevan al menos tres meses casados, pueden formalizar la separación ante notario sin necesidad de acudir a los tribunales.

¿Qué pasa con los bienes gananciales cuando hay separación matrimonial?

La separación provoca la disolución de la sociedad de gananciales, pero los bienes no se reparten de forma automática. Es necesario liquidar la sociedad y acordar cómo distribuir el patrimonio común, ya sea de mutuo acuerdo o mediante resolución judicial.

¿Puede el cónyuge separado heredar si no hay testamento?

No. El cónyuge que esté separado legalmente o de hecho pierde sus derechos hereditarios como legitimario. Si existe testamento, es recomendable revisarlo tras la separación para comprobar si conviene modificarlo.

¿Se puede pedir el divorcio después de una separación matrimonial?

Sí. La separación matrimonial no impide solicitar el divorcio posteriormente, sin necesidad de justificar la decisión ni cumplir ningún nuevo plazo de espera. Las medidas acordadas durante la separación pueden mantenerse o modificarse si las circunstancias han cambiado.