La infracción por equivalentes es una figura esencial dentro del derecho de patentes, ya que permite proteger una invención incluso cuando el producto o procedimiento infractor no reproduce de forma literal lo descrito en una patente.
Gracias a esta doctrina, el titular de una patente puede defender sus derechos frente a imitaciones que, aunque introduzcan pequeñas modificaciones técnicas, reproducen la esencia técnica de la invención protegida. De este modo, se evita que terceros eludan la protección legal mediante cambios meramente formales.
En la práctica, la doctrina de los equivalentes constituye una herramienta clave para preservar el valor económico y jurídico de las patentes, especialmente en sectores altamente innovadores.
¿Qué se entiende por infracción por equivalentes en patentes?
La doctrina de los equivalentes permite considerar infracción aquellas soluciones técnicas que no coinciden exactamente con la redacción de las reivindicaciones, pero que son sustancialmente equivalentes.
En términos sencillos, existe infracción si el elemento modificado:
- Cumple la misma función,
- Lo hace de la misma manera, y
- Obtiene el mismo resultado.
En otras palabras, existe infracción cuando el elemento modificado cumple la misma función, de la misma forma y con el mismo resultado que el elemento patentado. Esta interpretación evita que la protección quede limitada a una lectura excesivamente literal de la patente.
Ejemplo práctico:
Si una patente protege un mecanismo que utiliza un muelle metálico para amortiguar vibraciones, no bastaría con sustituir ese muelle por otro elemento elástico equivalente para evitar la infracción, si ambos cumplen la misma función técnica y producen el mismo efecto.
Criterios para determinar la infracción por equivalentes
Para apreciar la infracción de patentes por equivalencia, los tribunales analizan distintos criterios técnicos y jurídicos. No basta con que existan similitudes aparentes, sino que deben concurrir varios criterios acumulativos.
Equivalencia funcional del elemento protegido
La defensa por infracción de patente suele apoyarse en la equivalencia funcional. Se analiza si el elemento sustituido realiza sustancialmente la misma función dentro de la invención.
No se trata de comparar piezas aisladas, sino de valorar su papel dentro del sistema patentado. Si la función técnica sigue siendo la misma, este criterio puede considerarse cumplido.
Equivalencia en los medios técnicos utilizados
En una demanda por infracción equivalente, se examina si los medios técnicos empleados, aunque distintos, resultan intercambiables para un experto en la materia.
Esto significa que, aunque el medio no sea idéntico, debe ser una alternativa conocida y funcionalmente equivalente en el momento de la invención.
Equivalencia en el resultado obtenido
Existe patente y equivalencia funcional cuando el resultado final alcanzado por la solución presuntamente infractora es el mismo que el protegido por la patente.
Si el resultado es sustancialmente idéntico, las diferencias formales pierden relevancia jurídica.
No-obviedad para un experto en la materia
La protección de invenciones equivalentes exige que la solución alternativa no sea evidente para un experto a partir del estado de la técnica existente en la fecha de prioridad.
Por tanto, la solución alternativa no debe ser obvia para un experto en la fecha de prioridad de la patente. Este requisito evita una protección excesivamente amplia.
Comparación con el alcance de la reivindicación original
La interpretación de patentes por equivalencia requiere comparar el elemento discutido con el contenido técnico real de la reivindicación, no solo con su literalidad.
Para ello, se tienen en cuenta la memoria descriptiva, los dibujos y el contexto técnico general de la patente.
Limitaciones respecto a conocimientos previos del estado de la técnica
No puede ampliarse la protección más allá de lo que ya era conocido. La equivalencia no puede cubrir soluciones que formen parte del estado de la técnica previo.
En consecuencia, no se puede proteger por equivalencia aquello que el titular no podría haber patentado originalmente.
Relación entre la infracción literal y la infracción por equivalentes
La infracción literal y la infracción por equivalentes no son excluyentes. La primera se produce cuando todos los elementos de la reivindicación están presentes de forma exacta.
La segunda actúa como un mecanismo complementario, permitiendo proteger la invención frente a modificaciones menores diseñadas para eludir la literalidad del texto patentado.
Gracias a esta combinación, el sistema de patentes ofrece una protección más eficaz frente a intentos de elusión.
Importancia de la infracción por equivalentes en la protección de patentes tecnológicas

En sectores altamente innovadores, como la tecnología, la ingeniería o la biotecnología, la infracción por equivalentes es esencial para garantizar una protección efectiva.
Sin esta doctrina, bastaría con introducir pequeñas variaciones técnicas para eludir la patente, vaciando de contenido el derecho exclusivo del titular.
Por ello, los tribunales aplican esta figura con cautela, pero reconociendo su papel esencial en la protección efectiva de las patentes.
Cómo demostrar infracción por equivalentes en un proceso judicial
Acreditar la infracción por equivalencia requiere un análisis técnico riguroso y una sólida estrategia probatoria. Para que la estrategia legal sea óptima, nuestro despacho como parte de la asesoría legal considera los siguientes puntos:
Análisis técnico de la reivindicación patentada
El primer paso consiste en interpretar correctamente el alcance técnico de la reivindicación, teniendo en cuenta la memoria descriptiva y los dibujos.
Una interpretación correcta es clave para cualquier acción judicial.
Estudio comparativo del producto o procedimiento acusado
Es imprescindible realizar una comparación detallada entre la invención patentada y el producto o procedimiento presuntamente infractor.
Este análisis permite identificar si existen verdaderas equivalencias técnicas.
Informe pericial del experto técnico
El informe pericial es una prueba clave. El experto analiza si existe equivalencia funcional, técnica y de resultado desde la perspectiva de un profesional del sector.
Evaluación del conocimiento técnico previo
Finalmente, se valora el estado de la técnica para determinar si la solución equivalente era o no evidente en el momento de la invención.
Este paso es esencial para delimitar correctamente el alcance de la protección por equivalentes.
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